Conjetura vana de mis fantasías,
la vida era mía solo con palabras,
lecho de canción de emoción tomada,
la letra inventada sobre su deseo,
repetir regreso del verso a sus notas,
cota de los cielos de horizonte llano.
Al ritmo ochentero de la adolescencia
que la vida es ciencia para que la disfrutes.
Al hombre derecho que mata en el pecho
el resto del niño, ¿con cuánto cariño comprarás
al viejo?
La mano cigüeña que preña en tu cuerpo
la piel del deseo propiedad en carne.
Niños pendencieros con los agujeros
llenos de las manos, hermanos pecados.
Calcado al infierno, en un tierno abril
seco de los años, calco de los huesos,
los besos de miel de la imposición
Me acojo desnudo a mi mudo verso
Sensación poeta en el corazón
Sentencia tardía que trae la traición
Atención un nudo la suerte de trama
que rama nervuda la duda en palabra
Ese hablar callado, todo con los ojos,
me acojo y entero, por una mirada.
Muda de la almohada, cabeza desnuda.
Duda de los sesos, los besos del alma.
Calma principiante de primera vez.
Era un jovencito en plena conciencia
con una demencia de todo es presente,
asiente a gozar la suerte de olvido
de pasar borracha, va de fiesta en fiesta
a llorar escarcha, marcha pendenciera
de segunda vez, otra vez de actos.
Pactos del diablo, dioses de unicornio
El pequeño impacto que asumió la grieta
Los pedazos rotos de la gravedad por romper espejos
Sesgo derrengado entrega de nuevo su sesión de tierra
Alivia libertad cuando se inclina
e incluye la belleza de ignorancia.
Pasión de la estima por última vez, la verdad escrita
Sus citas diurnas, urnas disfrazadas,
si miras la espalda porque no te miran,
y si nadie cuida ¿Quién lo hará por ti?
Sus tazas de nada de flor de la tarde
y el alma cobarde que morir se quiere.
Si pierde interés todo es ser fantasma
Su quedar nocturno que pasa a la sombra
Una alfombra hueca que sueña con pasos
Pisos solitarios de dos mil censados
Acerca del zombi, su generación de la vida muerta
y la puerta abisal, de espiral vacía, ría sin el mar
esa risa de agua, fragua de cloaca, capa de la niebla
Místico de plata de luna de celo
El pelo vicioso de esplendor de sexo
Salido y corriente con ganas de encuentros, de besos viciosos sentenciando mamas, de las largas lenguas que hablan del orgasmo, de ese pleonasmo de pasmo vicioso que gimen y hieren por tener contacto
Su tacto avanzado de espasmos corridos de prisa y lujuria, que brinda pecados
Todo lo gozado de su vez venial
como un animal en celo privado; su coto de caza.
En la paja ajena con la pena nuestra de mirar de ciegos
Un mundo de quiero del pero egoísta
Posesión urbana de los ultra cuerpos
Verbo y sacrificio de oficio saliva, la sal de sus ser al ser de la nieve y llueve el cariño, y ese frío roto.
Yo también lo noto a tumba de quién
No lo hare más nunca pero todavía en vía presente
Asiente, se va porque ya no siente
y no encuentra el mundo la forma de nudo
que anuda la trama como un árbol viejo
que le parte un rayo, sus quemadas partes
en una raíz como la nariz de profundos ojos,
cojos de dolor, coja lagrimosa, mimosa de grima
rima mi dolor alma misteriosa
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