martes, 16 de enero de 2024

Salgo de mí, y eso ya es algo. Tenía billete para ir esperando

 Conjetura vana de mis fantasías,

la vida era mía solo con palabras,

lecho de canción de emoción tomada,

la letra inventada sobre su deseo,

repetir regreso del verso a sus notas,

cota de los cielos de horizonte llano.


Al ritmo ochentero de la adolescencia

que la vida es ciencia para que la disfrutes.

Al hombre derecho que mata en el pecho

el resto del niño, ¿con cuánto cariño comprarás

al viejo?


La mano cigüeña que preña en tu cuerpo

la piel del deseo propiedad en carne.

Niños pendencieros con los agujeros

llenos de las manos, hermanos pecados.

Calcado al infierno, en un tierno abril

seco de los años, calco de los huesos,

los besos de miel de la imposición


Me acojo desnudo a mi mudo verso


Sensación poeta en el corazón


Sentencia tardía que trae la traición


Atención un nudo la suerte de trama 

que rama nervuda la duda en palabra


Ese hablar callado, todo con los ojos,

me acojo y entero, por una mirada.

Muda de la almohada, cabeza desnuda.

Duda de los sesos, los besos del alma.

Calma principiante de primera vez.


Era un jovencito en plena conciencia

con una demencia de todo es presente,

asiente a gozar la suerte de olvido

de pasar borracha, va de fiesta en fiesta

a llorar escarcha, marcha pendenciera

de segunda vez, otra vez de actos.

Pactos del diablo, dioses de unicornio


El pequeño impacto que asumió la grieta

Los pedazos rotos de la gravedad por romper espejos

Sesgo derrengado entrega de nuevo su sesión de tierra

Alivia libertad cuando se inclina

e incluye la belleza de ignorancia.

Pasión de la estima por última vez, la verdad escrita


Sus citas diurnas, urnas disfrazadas,

si miras la espalda porque no te miran,

y si nadie cuida ¿Quién lo hará por ti?

Sus tazas de nada de flor de la tarde

y el alma cobarde que morir se quiere.

Si pierde interés todo es ser fantasma


Su quedar nocturno que pasa a la sombra

Una alfombra hueca que sueña con pasos

Pisos solitarios de dos mil censados

Acerca del zombi, su generación de la vida muerta

y la puerta abisal, de espiral vacía, ría sin el mar

esa risa de agua, fragua de cloaca, capa de la niebla


Místico de plata de luna de celo


El pelo vicioso de esplendor de sexo

Salido y corriente con ganas de encuentros, de besos viciosos sentenciando mamas, de las largas lenguas que hablan del orgasmo, de ese pleonasmo de pasmo vicioso que gimen y hieren por tener contacto

Su tacto avanzado de espasmos corridos de prisa y lujuria, que brinda pecados

Todo lo gozado de su vez venial 

como un animal en celo privado; su coto de caza.

En la paja ajena con la pena nuestra de mirar de ciegos

Un mundo de quiero del pero egoísta

Posesión urbana de los ultra cuerpos

Verbo y sacrificio de oficio saliva, la sal de sus ser al ser de la nieve y llueve el cariño, y ese frío roto.

Yo también lo noto a tumba de quién

No lo hare más nunca pero todavía en vía presente

Asiente, se va porque ya no siente

y no encuentra el mundo la forma de nudo

que anuda la trama  como un árbol viejo

que le parte un rayo, sus quemadas partes

en una raíz como la nariz de profundos ojos,

cojos de dolor, coja lagrimosa, mimosa de grima

rima mi dolor alma misteriosa


No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Mi mundo tiene tu nombre, y mi voz lo sabe, que tiene la llave que abrirá la clave, que perpetra en coros, en rangos preciosos, la canció...