viernes, 30 de enero de 2026

 

Ruego y existencia, la clarividencia de asumir el fuego para ver que llama, la perla de cama, la escama de nácar por sacar del cuerpo. En aquel desierto para la locura, quién lo va a curar para amar su gracia cuando la desgracia es la humanidad.

Perla de alegría. Con alegorías hacer que se ría para poderlo amar. Sal de lo llorado, especiar el llanto, y fruto el cristal que al romper se afila. Canto de lo oscuro, juro porfiar suponer un ruego, de un juego en la voz que al sonar se pose, y espose la lengua.

El verbo robado comprendido en lengua.

A su gusto y peso, el beso de Judas.

viernes, 23 de enero de 2026

 

Soniquete y fuego de lengua que opina que la voz prístina no tenga presencia porque la conciencia sigue estando sucia. A liturgia y pena como magdalena cuando se enamora. A cueva sin luna que llora por plena, a la noche aúlla. Pulla o alabanza a su chanza oscura.

Cura como hechizo, plomizo el demonio. Biblia y testimonio de contar tinieblas. Mueve el esqueleto como ser completo, relleno de carne, visceral sin alma, insecto moral. Tumorales sombras, columbran el tiempo. Locura cabal de animal que rima. Carisma de hartura, pura por soez.

A la nuez de Adán le dan con espino el largo camino de sus sufrimientos.

Liba la manzana como los gusanos en el pasamanos de su soltería.

Edén de las manos, humanos o santos. Por cuánto los cromos, volver a ese niño. Y al cariño roto, de amor de juguete.

Le basta un chupete y de nuevo llorar para encontrar tus brazos.

viernes, 9 de enero de 2026

 

Usurpa y enrolla en la claraboya
donde va a mirar a la luz cebolla
de su vista a capas y otra vez llorar.
Carpa y fantasías propias de la mira,
todo son mentiras de los pensamientos.
A grupa se escora como lavadora
al girar se limpian nuestros sentimientos.
La voz de la lava de sus lagrimares.
Sortear el mar para amar perdido.
En la isla el nido de su corazón.
En la explotación de los sentimientos.
En la exploración de lo que ha sentido.
El mundo de ruido y el soñar callado.
Al alud servido todo entero y frío.
A la luz ser vida.
Pulcra oscuridad.
Edad de tinieblas, tiemblas, solo es frío.
Pulga de la pica como comezón.
Y el grano de pus de su hacer humano.
En la eternidad recibir castigo.
Amigo el milagro es vivir la vida.
Y olvidar que vives.
Eterna disputa como sufridor. Y otra vez la dora como perla suelta. Disuelta la mora para enamorarlos. En el mar amado el cuerpo quedado por amor hundido, nido y disparates, a la par histeria de la voz que sola, le rima a la ola de entonar adiós.
Y sistemas pares, reparar amor.
Delirio y sopor. Soportes del gozo. Pozos de agua negra. Bebedor de efluvios. Espurio de puro, conjurar su llanto. Y al sabor sobrado de lirio y de canto. Conjugar encantos como cuenta hechizos. Soporte el milagro y olvidar la vida. Servida o no, el futuro es muerte.
Tango de la suerte de tacón alud, sobre el ataúd, tu mejor amigo.

Tengo por quererte un tocón de luz frente a la virtud, el primer testigo. A la par dispares como disparates, orates sin duelo lloran la razón, en el corazón de primer latido.

martes, 30 de diciembre de 2025

Retazos y cantos.


Clemencia pidió, recibió experiencia
y cuando el amor su interior destroza
la poza de sombra que entierra su mal.

En el maizal, palomitas con sangre.
Hay hombre de dios que señor maldito.

Cito la escritura como puro hechizo de voz recitada,
patada de pena, la vena caudal.

Yergue por que yerra, la pena escritura
partitura el alma partir del amor,
en el interior vaciando cosas.
Celos y locura, prematuro anhelo de la posesión.

Visa de sus besos
salvas del abrazo
lazos de la piel
solicitan lengua.
Venga a recorrerte
como sin querer
que fuera placer
es amor tenerte.

Contenido puro
de duro esplendor
oro es el sudor 
de amar el conjuro.

Al dicho que suene como antaño
al baño pretencioso del cariño
al riño porque sé que tú me quieres.

Inertes sucedáneos de moral
que tiene el santoral de los diablos.

 Cada larga luna 
una cuna carga
la muerte del niño
cariño de plata.

Cajas musicales
cargan de armonías
maniacas del plomo
calibran el baile.

Alcurnia y ventana de vista preciosa.

Vívido y viscoso
como lo grimoso
colecciona ruinas
y el libidinoso
osa acometidas
todas las promesas
esas que no firmas
ni tratas en carne
nitritos del gusto
de la tentación
en el corazón
la razón vertiente
todo es afluente
vientre del espacio.

¿Qué arraigo sobrepasa el extranjero?
Primero de quererse conocer
y ver las latitudes de mis ciegos,
la frase que delega el corazón
que traza el ataúd de la razón
estaca manifiesta de la muerte. 

Abra calavera cada vez que quiera
implorar la magia, gracia del hechizo
del sabor cobrizo del rito en los labios 
que besan delitos de malas fortunas
Tú la magia negra de mi claridad

sábado, 27 de diciembre de 2025


Oscuro sentido, temido y amado
de miedo asentado, a sentir lo puro.
Entorno en tinieblas al giro cegado,
centrado se tiembla que niebla en los ojos.
Alojo en la puerta como cerradura,
a la cata os jura como un alimento.
Residir sediento, sedimento raro
al faro en su luz, ataúd bombilla.
A ese ser que brilla bajo tu belleza,
entra a tu cabeza, prende sentimientos.
Tormento argentino de un trino y su viento,
un arpegio mismo del mimo en su aliento.
Plantación de velas en la noche santa.
Cantata o aurora, la voz que enamora
al primer versar, conservar sus besos.
Flora diagonal que cubre el erial de su camposanto.
Sucursal de escamas para banco de manos.
Asentir que plagia que rinde la magia, la voz de manual.
Preludio y solfeo de este bello canto.
Encanto con ella, estrella piadosa.
Al amor odiosa, o diosa en la carne.
Que castiga al hambre cuando solo es sed.
Y al sentir al hombre entrar en lo humano.
Mano en la garganta al primer ahogo.
Dos dedos de tierra, de dos de barro. Enterrar en vida bajo capa y luz, ataúd sencillo. Hogar en tu alma como una corriente.

martes, 23 de diciembre de 2025

 

El placer esposo, es poso de canto
que convierte en llanto el llorar corrido,
al volver escuece que aquello que mece,
estremece y duele, va hacerse extensivo,
pretendido al ser, morir al crecer como pretendiente,
ese ser se siente tan incomprendido.
De su doble gozo.
Reposo diamante que engarza en el cuerpo
y lo sirve muerto ante su belleza, la pieza y el aro.
Descarnado el ser que vuelve a nacer
con cada llorado, dorado en los ojos,
movimientos rojos paren lagrimares
y al llorar a mares entender su encanto
y convierte en canto el único pozo.
Embozo en lo tierno, tira del infierno hacia su niñez.

Ofrenda y terror, te rapsodia y crea
que el miedo que llega es deuda de horror.
Arráncame los ojos, no quiero verlo,
corta mis manos, no quiero tocarlo
solo de entregarlo para destruirlo.
Mirlo o arlequín, calcetín cansado.
Ofensa y valor para decirlo todo.
Lodo artificial.

Y el final decoro en su voz portal
que queda grabado a su alma en oro
coro celestial que el mortal no entiende
la vida infinita de matar estrellas
de apagar con ellas todo lo brillante,
por delante el duelo, coros de corrillos
hoy cantan los grillos, locos por amores.
The end Au.
Solo sal rapsodia, vuelve a la memoria
convertida en piedra, solo el mal os odia.
Comedia mortal, neutral en la muerte.
Al final dos tumbas vueltas en la misma.
Melisma de sangre de canción letal.
Imperio y milagros, infartada coma.
Toman el cuchillo, manos de matarte.
Arte o alimento, rezar para comerlo.
Sostener el alma para tanta vida.
Auspicio y reliquia de verdad contada.

  Ruego y existencia, la clarividencia de asumir el fuego para ver que llama, la perla de cama, la escama de nácar por sacar del cuerpo. En ...