Usurpa y enrolla en la claraboya
donde va a mirar a la luz cebolla
de su vista a capas y otra vez llorar.
Carpa y fantasías propias de la mira,
todo son mentiras de los pensamientos.
A grupa se escora como lavadora
al girar se limpian nuestros sentimientos.
La voz de la lava de sus lagrimares.
Sortear el mar para amar perdido.
En la isla el nido de su corazón.
En la explotación de los sentimientos.
En la exploración de lo que ha sentido.
El mundo de ruido y el soñar callado.
Al alud servido todo entero y frío.
A la luz ser vida.
Pulcra oscuridad.
Edad de tinieblas, tiemblas, solo es frío.
Pulga de la pica como comezón.
Y el grano de pus de su hacer humano.
En la eternidad recibir castigo.
Amigo el milagro es vivir la vida.
Y olvidar que vives.
Eterna disputa como sufridor.
Y otra vez la dora como perla suelta.
Disuelta la mora para enamorarlos.
En el mar amado el cuerpo quedado
por amor hundido, nido y disparates,
a la par histeria de la voz que sola,
le rima a la ola de entonar adiós.
Y sistemas pares, reparar amor.
Delirio y sopor. Soportes del gozo.
Pozos de agua negra. Bebedor de efluvios.
Espurio de puro, conjurar su llanto.
Y al sabor sobrado de lirio y de canto.
Conjugar encantos como cuenta hechizos.
Soporte el milagro y olvidar la vida.
Servida o no, el futuro es muerte.
Tango de la suerte de tacón alud,
sobre el ataúd, tu mejor amigo.
Tengo por quererte un tocón de luz
frente a la virtud, el primer testigo.
A la par dispares como disparates,
orates sin duelo lloran la razón,
en el corazón de primer latido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario