Carga de melismas
clima en la ventana
se abre a la mañana
la primera rosa.
A la voz preciosa
osará este gallo
a ocupar el cargo
de alargar la calma.
En la cama falda
se enciende a la puerta
unas ganas tiernas
se abren al placer,
conceder deseos
los primeros dedos
de dos de las manos.
Sanar de entropía
que aquella energía
resistía el alma
esa alarma herida.
Portal del anhelo
de un mundo postal
comportar postura
y apostar en cielo.
Ya lo ve, revela
que veta la luz
su entender oscuro
puro en su placer
va de obedecer
hacer que se evade,
y vale de todo
en su modo neutro.
Cierto que su logro
es ogro y es cueva,
es la luna nueva
lluevan viejos miedos.
Llorar y lamentos,
tos de su tormento
en el nacimiento
parir el dolor.
Platear la cuna
la runa que salva
que al alba del sueño
al pequeño habla.
Calva del abismo
se abre un espejismo
de una cima cara
la escara y la luna
la verdad oscura
de apurar la cara;
la carta de luz.
Aquello que fuera
por primera vez
suceder consciente
de que lo que siente;
es sentimental.
Ya lo ve, revela
que veta la luz
su entender oscuro
puro en su placer
va de obedecer
hacer que se evade,
y vale de todo
en su modo neutro.
Cierto que su logro
es ogro y es cueva,
es la luna nueva
lluevan viejos miedos.
Llorar y lamentos,
tos de su tormento
en el nacimiento
parir el dolor.
Alegar perpetuo
de una vez hablar
no dictar al cielo
su suelo pantalla
la vaya de apuros
que es puro motor
del rencor profundo
del mundo en la cueva
así cuando llueva
la nueva se moja...
La hoja del ojo
de alojo del libro
en su libre antojo
vuela por calibre
con sus libres alas.
Malas decisiones,
son acciones buenas,
llenas de autoengaño
de apaño seguro
un apuro o varios
y herarios y grupos.
La licencia F.
Prevendas oscuras
os curas del ego
delego y dejado
de ajar una vida.
Subida de cuentas
¿Qué cuesta esta guerra,
además de muertos?
Quien prueba desarma
arma de defensa, piensa un enemigo.
Desgarro en defensa
de ofensa y descaro
que el cargo es poder
hacer enemigos
y amigos solventes.
Ente de prejuicio de preludio y puente.
Resultados ciegos.
De contar con tacto,
las caricias ciegan.
Alegar perpetuo
de una vez hablar
no dictar al cielo
su suelo pantalla
la vaya de apuros
que es puro motor
del rencor profundo
del mundo en la cueva
así cuando llueva
la nueva se moja...
Pastoral tardía de las mocedades.
De leña y humo de consumo humano,
la mano de viento siento la ventana
como abierta a todo de modo violento
lento y rápido, lapidario amargo, cargo
de su gas sudar de desgaste,
Oh my gas, P2.
Tocado y hundido
te pido y me callo
que encallo y entorbo
el sorbo tocayo
del eco lacallo
que la calle ahueca;
chueca en el cerebro.
Una tromba estruenda
así que lo mueva
entero de odio
en sodio lo gana
emana enemigos
amigos del nunca.
La culpa liviana.
Hermana el disgusto
el gasto es sufrir
y así decidir
qué hacer con la vida.
Previo a la pregunta
apunta más alto
falto de caída.
Total dos sentencias. Setecientas piezas.
Amas y entre tiemblas
temblor de los cuerpos
en el mundo abierto
después de cerrar.
Arma de entre tiempo
tempo de vapor
portear alientos
sentir cada peso,
beso de penumbra
que alumbra y enciende,
ya lo ve le vela, la novela sé,
que no le revuelva, vuelva
como enigma de un estigma puro.
Os juro el recinto su jaula de verbos.
Precinto de hechizos, de versos sin magia.
La gracia traviesa lo atraviesa todo en su modo alma.
Calma justiciera de ajustar denuncias.
Anunciar sentencias de entes enjuiciados.
No crea que no que no habrá justicia que denuncie el mundo.
Felpudo de manos de andar al revés.
Los pies en el cielo
celo del reflejo
ya viejo y cansado
cuasi consumido
dormido al refajo
arriba y abajo
y bajo a jugar...
Al sótano sin tonata.
Sin grito de carga
que muerda las piedras
que muela sus huesos
que atienda en sus versos
su bellos poemas,
de lamas de tumbas
retumbando en eso,
el queso ya malo,
vaho que hace el hongo
tongo nuclear.
Ciencia destructiva,
que viva el progreso
eso mata.
Y trata la vida superar la muerte. Suerte.
Testar sobresaltos; volver a saltar.
Tu sal, soso, acoso muy dulce, y salía a modo.
Salinas barrocas. Colinas taimadas.
A fe de la boca trocar la palabra y encontrar los labios.
Eulalio Lebrejo, el espejo o varios, centauro pendejo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario