miércoles, 4 de diciembre de 2024

 

Muñeco sin gloria ni su historia a juego de nuevo a la caja encaja en el miedo. Hilos desatados de afilar destajos, tajos por cuchillos, chillar por la herida, de vida degüella, ella lo destripa. Corazón al horno, contorno y hoguera. Fuera de los miedos. Calcaré esta luna.

Esta bruma neutra que te cauteriza; la nave nodriza de los sentimientos.





Al vacío hondo en un cante jondo gozo empoderado de atajar al fondo. Mundos moderados de su educación; la canción del palo, si malo lo muelo al vuelo del polvo. Mata no, me mates en un martes doce mañana me muero. Suero funerario. Maitines frescos.

A la perla vana la gana en la pena el tema le espanta y se solivianta ante la bondad de esa edad de pleno que llena el momento en el esplendor, su peor poeta la treta del verso de mejor persona. Obra irremediable hable del derrumbe en aquella cumbre las costumbre de arco.

Parco en pena la vena en lamentos y el remordimiento parca por mecena.

Llorar le apostura que jura apostado y apurar de espanto que quizás el llanto es su voluntad. Orar no le encorba corban los engaños, tuercen los apaños su años derechos. Recta la flecha hecha para su carne el hambre traviesa a través del humo, llegar hasta el fuego.




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