miércoles, 22 de enero de 2025

 

El sueño es tan grande, el ritmo pequeño que el dueño del miedo es un ser gigante. Implante en la cara la máscara adicta, de lo que le dicta de lo que depara. Ovillo en la luna, la una parada entre la mirada muerta de la cuna. Dame una esperanza, no me mates pronto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Palco de la fe a la vez locura, que estremece cruda, toda una alabanza de danza furiosa se ve que la acosa la escoja y la viola y la deja ...