Pueda ser corriente, sonriente y tonto, al pronto por cuánto al llanto antológico a logia y a mora de su amor secreto.
Verso sin soneto hueco de los tiempos, el río fue templo que dobló la roca. Cauce de los flujos, influjo en las venas. Las penas de piedra.
Son hiedra sin muro que crece en la tierra, es la piedra nueva que sea preciosa, es cosa del gusto de gustarse ahora. Mora porque hay magia y así se enamora.
Escribir entierra con palabras vivas de lo que perciba de la voz de hiedra. Perpetua la pida de mármol redunda se pulcro le inspira respira la hiedra. Piedras de la mente de raíz en tierra que al pensar lo cura, la cura de hiedra. Podar la locura, eludir el fruto.
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