Cartas no enviadas.
Hadas de las letras,
palabras espadas,
versos encerrados,
dados del amor,
juegos en el verso,
tiempos de renglones
en los corazones
no hay nadie pequeño.
El mundo es de sueños
deja que se duerma.
Cajas sin motivo,
libres del deseo.
Al ser de uno mismo
en aquello creo,
soy solo un abismo.
Cartas descartadas.
Juegos de personas
que hablan en su nombre
sobre puesto el hombre
haz que lo conoces.
Unas tiernas voces
hablan de unos mimos,
en algún abismo
cuentan tus historias.
Pon en la memoria
cuentan tiernas cosas,
vivo en el pronombre
dime como siento
y si no lo cuento
es que no estoy vivo.
Servir al abismo
aquellos diversos,
versos convencidos
venidos a menos.
Cruentos en la sombra
cuitas de sus vientos
aquellos alientos
para destruirlos.
Fuente de asperezas
si no crees no rezas,
ya tendremos tiempo,
casi todo es nuestro.
Darlo con cariño
mis niños de bienes.
Alta estima en vilo
filo de un abismo,
está el secretismo
de aquellos anhelos,
libres entre el cielo
todo un velo azul
de un sangrante a negro,
del yerro en los ojos
de llorar en sangre.
como yunque y mano
todos y cada uno de aquellos.
las lenguas de fiesta.
La cartografía de cada palabra,
sabrá de que habla, solo ensambla versos,
es auto y didacta, pacta con el ser todo el escritor.
La ciencia entusiasta de aquellas palabras.
Autor sin plegaria, suplicar no ruego,
luego en las palabras poner las mentiras,
tiran hacia arriba, tirando hacia abajo,
cargos sin conciencia buscan los atajos,
al tajo en la piel que es mantel de herida.
como esquirlas santas.
Partes y figuras de estructuras óseas.
O sea la nada rendida en el suelo,
la alfombra y el duelo de vuelos fantasmas.
Al calor violeta le arrojó el ensueño
al suero color de voz transparente
que pinta y se siente el pincel del alma.
Y con esta calma nos colma de arte.
Capa a capa y hojas, escojas cebollas.
Las ollas, las nanas, los llantos y el guiso
de llorar precioso, poso de alimento.
Hizo una promesa, solo mesa y silla
cuando lo encasilla parte de un hogar,
y tomar asiento en su posesión.
Guardas del afecto, cuentas del cariño
que empieza de niño de aquella persona
se torna al espacio, espaciales ríos,
amperios de muestra, retro cementerios.
Sobre maravillas el autor del sueño.
Trillan en el cielo, rastrillan las nubes,
de tormenta aliño este nuevo viento.
Llora en la escalera, escala y tristeza
de aquello que suba por miedo hacia abajo
atajo de sombra que va a las tinieblas.
Aquello que cura por su oscura forma.
Te acuerdas de Glama el verde, Celize el azul y Velíz violeta, cuanto polvo suelto para formar estrellas.
Formatea vidas, formas de creerlo. Llueve en la grandeza.
Helado de fresa, el lado dulce, de estar congelado.
Las grúas del humo, las púas del alba, esdrújula invasora.
Solo feria y sal, y al volver no lloras.
Cargas repartidas, repartidas partan.
Al leer la carta se le partió el alma, toda calma tiembla.
Si lo enciende y llora.
Glama verde.
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