Al este mortal, inmoral no cambia y al final maltrato, va contando el rato que lo pasa mal.
Al canto diverso va sonar perverso por su voluntad, y clava el puñal para matar su sombra.
A la luz frontal de sombra animal que la carne cuida, mida en las tinieblas la niebla dormida. Rediviva puebla contornos de gente que mata en caliente y lo va a llorar.
Al catar la tumba la muerte le explota y le da en la boca, palabras sangrientas, llenas de metralla. Vaya donde vaya, ensaya su muerte.
El verso es su fuerte en su ser de guarda, entornar la puerta y en la suerte abierta, otra vez la muerte.
Y al mirar el cielo y ver las estrellas, soñar con la luz y volver a ellas.
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