Sonríe le dijo, no volverán a matarte nunca más. ¿Por qué no le creyó?
Y como un tajo en el rostro toda una hilera de afilados dientes, así de indiferentes en tu cuello.
Y al agíl en lo fragíl rematé, que facíl fue matar su quebrantez...
El sitio de los cuentos infantiles, del amor por el libro que los cuenta, así como lo asienta en fantasía, de ver que la alegría no es men...
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