De ver cómo su verso desespera, que espera en especial que cuente triste, que también le reviste la alegría y así le parecía desnudarse, de darse y regresarse a conservar que viene de pasar en su persona, que asoma porque asume la sonrisa. De ver que no haya prisa y conversar,
que tiene que escuchar cada palabra, que sepa que la voz no es un capricho del dicho comercial de las personas.
Casi a cuentagotas la razón; de la demostración de su cariño...
Y así en aquel abismo de su sal, le sale a refugiarse en la persona que asoma en la moral de lo corriente, que siente que enamora tumoral, que después del amor vendrá lo malo, que asiente y se alimenta en tu sentir, que viene de vivir el esplendor, que lo mejor estaba por venir.
Pudiera pronunciarte en mi deseo.
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