sábado, 16 de noviembre de 2024

La peor canción del mundo

La peor canción del mundo



En segundo plano, la mano de viento tienta en la puerta a la vista incierta que mira un fantasma que al paso se adentra, con la voz de alarma que arma su valía, que esta fantasía no es vivir el miedo ni adorar el sueño que enseñe a vivir, que no es morir para poder servirse saber que la palabra es la sentencia que tiene la valencia melodía que pone en la alegría entonación que es solo el corazón que la compone.

Implorar relevo y levar las nubes subes y te adentras en versos oscuros en curas malignas sin veracidad, todo es capacidad en la ignorancia de ver que la sustancia es especia mirar como persona devalúa si todo lo que actúa es interés, así formalizar su economía de forma de saber cómo se era, que todo fuera lepra de su acuerdo de poner en el pecho la imperancia que tiene la distancia arremetida de vida recluida de los sueños, de ver el continente sin el ser querer solo ser uno el especial de verse tan mortal entre personas. Portal de postales pos tal de sus pasos. Fracasa dos, el tejado del cielo. La casa por la ventana la muerte a la puerta. Llama un ataúd.

Aliento de ese viento de mil pies de puerta e interés en repugnancia que ve se hace fragancia luego miedo del medio del deseo sin jactancia que ve la inoperancia en su placer que va a convalecer lo que retrasa que basa si fracasa por querer que amar e incomprender por arrogancia.

Un solista solicita clave, su llave de fa, se enfada y en la nada triste lo que se reviste es melancolía, otro día muere fuere de la noche, o broche de sueños de empeños latidos de lo percibido dado del olvido, lo pido por mí. Mimar mariposas. Las cosas corintias.


Cortinas de rosas, cantata y cantina, la mina de lengua que la voz lamina como minadora de mimar las vetas recetas de adoros sus oros de siento un momento vano, la mano de viento.


En la gargantilla se estribilla el verso el perfume intenso que sienta la sala sus alas de vuelo al duelo del viento. Y aliento que inspire. Piras del recuerdo de acuerdo y cenizas. Trizas al trazado.

Al final reposo poso de su cuerpo que una vez ya muerto te toca vivirlo consumirlo zombi. Bambi violentada y el hada con la motosierra, entierran a cachos al pobre del Pan, ese niño Peter. Cruentos cantos de espantar los niños, cariños adversos. Versos para cantarse.

Cuento por vivirlo con un cierto en fado en fado de amantes con guantes de seda sedal de los dedos, canto por olvido un canto rodado que ha dado en el cielo infernal jugada, hadas de rescate en un disparate pararte en la bala, resbala la sangre la carne retumba.

Dos dedos de frente de mente vaporosa. Pocimas y mapas de cartas astrales que salen de magia, salen por brujos dibujos de malos los palos para el bueno lo grato para el malo es conjuro que crea el hechizo el mimo unitario que conduce y va conduciendo el cuerpo, sale de la vela.


Revela a la luz, una cruz de sombra obrado en tinieblas hebras matutinas declinando en muerto, de verse y advertirse y retraerse que es el contraerse y regresar, otra vez al viento y con él la mano.

Cortinas de luz que cierran los ojos. Antojos jalapeños.

Una placa aplaca el nombre, calle del tal, portal de costumbre por tal comensales me salen a perder tener mala suerte, la muerte de doncella, ella y su capaz por mudar de mala su bella desnuda. Le suda la historia por duda sesuda, de saber mental. Metal militando a un imán castizo.

Huellas nuevas ¿Dondé crees que vas? Ya basta de espacio de atracción vacía hacía el lamento viento en la expresión aquella emoción de canción sin ciento el sarmiento propio acopio y tormento. Sentir vendavales de aval en el alma. Ya ves las llaves abriendo a los ojos. Cerradura.

y vela vela, esa estela ciega, luego no lo ve, lo cree a su manera la mera de magia que veta el tesoro oro de sentir cotizar así en el sentimiento. Comprar lo sufrido para poder morir, y nunca tranquilo. Alquilo la estela, la vela velaba, ve la luz caída. Vale y corto.

Y esta canción: Corazón de croma. Rematar el gusto con lo degustado. Carta Puré de riñones, champiñón con sesos. Un menú perverso ver sobre el mantel; todo aquel festejo de tejo su fruto al tufo a veneno, tan bueno y tan malo que regalo al gusto la primera muerte, suerte.

Catar el veneno por primera vez. Acatar la tumba retumba y remata. Ta chan ti chin que cincha un ying yang A voila que vuela la bola la cola lagarta. Partir de la historia y parir la culpa.

Toda sobre ellos aquellos no todos. Torcer el recuerdo. Vale y calla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

  Palco de la fe a la vez locura, que estremece cruda, toda una alabanza de danza furiosa se ve que la acosa la escoja y la viola y la deja ...