De piedras y sonrisas, de manos de hiedra que enpiedra la boca con besos de roca que tocan los mundos y en unos segundos tanto entendimiento que cada momento es adoración, de acción sudorosa, prosa del milagro. Era sonreír y quedar de piedra. Miedos y medusas.
El hilo invisible de un hombre cometa que a la vez prometa que se acometido, mundos marionetas, tirar teatrillos, en aquellos corrillos corría la sangre. Un hombre inservible e invisible a todos. Manos meridianas de coser presentes. #RetoLuzEnLetras
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