La piel de una portada indecente que miente la belleza tolerada del feo embajador de lo que siente.
Entre dos singularidades, dijiste tan variopintas; las sumas de sus soledades se denigran...
Grande en el consuelo de sentir tan alto con un sobresalto, aturdidos todos, empleó los codos para henchir hechizos los dientes postizos como castañuelas, el litro de abuela de luna madrastra de la suerte plata que delata el oro.
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