miércoles, 22 de enero de 2025

 

En un agujero jugaba la luz, en el ataúd de su propia vida. La pida su boca, la toca y lápida que nunca se olvida, la sangre en la piedra. Hiedra del cerebro que a veces enreda. Seda de la piel que a veces se queda. Surgen las fragancias de sustancias nuevas.

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