domingo, 26 de enero de 2025

 

Rueca de la luna que la plata ovilla, que trilla en la cuna algún niño llora. Mano al firmamento en un movimiento firma en su dolor resplandor de huella. Y la una en punto, se asuntaron dos, un adiós de plata practicando el cielo. Sendas de agua viva, muerta del camino.

Un trino o un trueno de lleno al oído, al rayo el dolor centella de llano. La carga fluida descarga y absorba, al verso lo borda aborda la lengua . Y al tiempo un ahora una hora misma, cisma del presente sentir en pasado. Riendas de la ofrenda mueren desatadas.

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