martes, 28 de enero de 2025

Versos de los dientes

 

Versos de los dientes florecientes risas, prisas del amor al horror interno no hay otro infierno que pisar la tierra. Adverso y destrozo del pozo y la brisa de la risa muerta puerta del infierno al pisar la tierra. Notas destrozadas.

Trazas del destrozo. Pautas de los gozos. Fuentes del placer. De arder en el fuego. Luego sobrecojo. Lo recojo y nombro. Que lleva mi hombro. Sobre una cabeza. Romper, destruir para huir de todo. Contar con el modo de servir al alma. Calmas de lo eterno.

Carta de la voz que al llorar se parta. Partir la garganta pariendo el hechizo, en tono cobrizo entonó su letra. Posterior sin pena, lleno de elementos, el florecimiento de la vanidad, variedad en flores, tener más colores solo de las sombras. Posterga, y saluda ayuda un adiós.

A la duda encanta, en cuanto a la ayuda suda si la cobra sin pagar la magia. Ruinas del acento siento concluir que al reír acierto como cerco y eco. Jaurías delicadas, matan el desdén. Ente de la fuente reciente y vacío. Antes de intentarlo.

Ante perla el celo al vuelo del ciclo de existir en ostra, muestra del horror. Colección de cuello.

Bajo los deseos
feos los impactos,
llegan de lo alto
de poner el cielo.
Cima del abismo
de la misma cisma,
melisma imperial,
ostra de ostracismo.
Trajo su tacita
para su deleite.
Sorbito a sorbito
degustar la muerte.
Traje con la vista,
toda la mirada,
plena y desarmada,
a la piel de pista.

Reviste la luz,
de ataúd de antojos,
sombras de la cruz,
de tiniebla y ojos.

Estrena un ladrillo,
como el estribillo,
de brillar de entreno,
de entregar un muro.

A la voz del mundo,
que segunda y calla.
Las huellas dejadas,
en senderos mudos,
son las bienvenidas,
de los tiempos crudos.
 
Lo que no es ahora
no lo ha sido nunca.
Culpa permitida
de asumir las modas.

Nombre de las cosas
cuando son ausencia.
Trajo solícito,
la tacita, el té,
y al probar la muerte,
al caer rendido,
poquito a poquito,
exquisito y neutro.
Dentro el requisito,
fuera del lamento.
Como el alimento
que te va a matar.
Y arrastrar tu cuerpo
desterrar el alma.
Versos con encanto.
Cuentan como bellos.
Brillos de la piel al placer deleite.
La leche y el pecho, el lecho del labio.
La nana caliente de los condenados.

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