Brío que despliega de espliego y rocío de estío y despego de anhelo de vilo. Dilo tú que ahora yo lo callo. Lo callo y loquito. Quítamelo, pues yo me lo quito. Me lo quita el cura, de puro exorcismo. Todos los demonios, cabían en uno.
Un, dos, tres, probando.
Una alta cometa vista laberinta ciega. Su cinta esperanza de anunciar jacintos. Recinto en colgajos de agasajo y peso. Preso de delicias en las gelatinas. Cortinas y apaños de extraños desnudos. Arre un arrepiento, sastre del desastre. Barrer a lo loco, a lo mucho polvo.
En jueves si llueve llevará paraguas, y si hace viento ponte un anorak, o mejor no salgas, pasa, esta casa es tuya. Estudia malditos. Recintos violentos. Versos demandados para obrar en negro. No rimar entierros, ni yerro oxidado.
Hache del hechizo de la magia muda.
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