Y en la talla fija su tacto risueño
que pone el empeño; de amar en el todo.
Y en el lodo barro, de carne de extraño
de extrañarlo todo.
Y en su puño sordo, los dedos a bordo
de absorberlo todo.
Y en el modo, nada para ahogarse...solo.
Alambre y frontera, de la eternidad. La deidad no llora por eso elabora, el dolor malsano. Ese mal humano que contagia tantos y convierte ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario