Y el lacre de magma que cierra una carta, y que cuando se abra, se le parta el alma. Cartas de cebolla, rendirte y llorarlas. Nanas de las capas. No escapas al canto. Te suena ese llanto de sentirlo todo. Modo exacerbado de hacerlo al callar. Y escapar escapas, capas otra vez.
Olla a compresión que al final explota. Ronda rotativa de cursar rotondas. Frondas de cemento puro de hormigón. Muros del hogar nunca estar en casa. Pasar de los cuerpos por aquellas puertas. Vueltas para adentro a ese cuerpo en guiso. Pisos o fronteras, ventanal de carne.
Sobre natural, tan sencillo el miedo, y el solar vacío que se cae de un sueño, a la sombra rara que ve la certeza que en esa cabeza hay algo muy malo, un palo de santo de matar cariños, adultos o niños sin sueños preciosos, sin contar pantallas.
Vallas de los ojos de miradas ciegas.
Y lo artificial cada vez a mano, y lo natural es sentirse extraño. Daño sin conciencia, fue a tirar la piedra. La pida la boca, lápida la piedra, la pierda en la boca, la roca y la hiedra. La naturaleza pura del engaño. Da tos, tose y muere, aquello que fuere humano. C3p2
Terror nocturno al turno del día. Vaga la alegría, se ríe y divaga, valga que la encierren, salga como loca.
Jurar de juglares, de jugar a que habla que al callar entabla lo que se ha de obrar. Y al cantar encanta al ritmo le planta un amor de besos de verbos y hechizos. Colador de sombras cribar la virtud a la luz virtuosa, poderosa llama, camas del averno.
Casta diga, la diva cascada. Entercio de pelo, al ras de su suelo, junto a la alfombrita, con sangre maldita, Jacinta lo friega. Lega de la noche el reproche llega, que pone en la oreja aquella voz tiesa, así no, así no era, era asesina.
Feria de los versos, al canto de enojo del ojo de encanto, cántaro precioso que guarda su llanto. La risa sin vida que oye lo que muera. Fuera de su ser. Neceser persona. Bromas con puñales. En el corazón.
Con cuánta ambición le arrancó la joya. Allá donde mores no has de enamorarte. Darte dos consejos; no los hagas caso. Se olvidó el segundo, su primer fracaso.
La gema gemía, quería al brillante. Todos taciturnos. Tacita a tacita, la quita de ganas. Salvar marionetas y matar humanos. Metralleta y IA. La guía del arma para almas en guerra
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