La vida es esposa, se esponja y asoma,
que una vez en loma, todo cobra asiento,
marcado en el tiempo, la vida es espora,
a la flor del hongo, otra vez la seta.
Rezas, oras cielo, que el mundo es un velo
acaso no ves, que el amor lo ciega.
Llegar a quedarse y atarse a las horas,
una vez las moras, todo son correas.
Y al ojo de hechizos, su mirar en besos,
regreso a la rima que prima la perla.
Porqué ver lo horrendo sino tienes miedo
si un chorro de fuego no quema el placer
y se puede hacer más fuerte el amor,
que le da color a las primaveras.
Una vez espiga.
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