sábado, 22 de marzo de 2025

 

Cantaba una pena estrena un lo siento que voy al encuentro de mi horror secreto. En medio se calla le salgan palabras para que se vallan a ensayar la boca. La broca es la lengua que al cuerpo perdura como gracia magma magia perforada.

Hoyos y joyas, pozos del tesoro en entornos muertos, pozas para hollar. Cantera de mueble que viste el espacio para el que se crea. Ya sea en el cielo o al suelo que entierra. En tierra el baúl de guardar misterios, de cartas secretas. La entrega sin muestra de la niña perla.

Si sostener el cielo es invocarlo qué piensa al recordar reconocerlo que viene a refugiarlo por quererlo así como ofrecerlo en el amor. Capas tercas. Cercas del refugio de la última piel. Artificio especial, la sal de lo dulce que al gusto es sensual. Olor a carroña

Carantoña y sarna de usar sus caricias. Siempre aterradoras. Dos moras del miedo. La saña de enseña que infecta y te mata. Rabias aterradas roen las desgracias. Agua de cloaca, de Parco Gabán

domingo, 16 de marzo de 2025

 




Desde ya pequeño
le arrancaron sueños,
le pusieron cosas.
Algunos errores
del terror por casa,
pasa que te mato.
Te ha puesto la cena
hoy canta a la pena,
porqué no te mueres.
Copla de doblar
de llorar dos pocos
a moco tendido.
Una carta sola.
La voz se atraganta,
aguanta...

Que hay pasto en la luna
una oveja rumia,
la noche es de plata.
Oscura es la caza
de instinto del lobo
cuando tiene hambre,
se come un cordero.
Cuando tiene sed
pues arranca un cuello,
y fluye la sangre,
bebe y se sacia,
que espacia la muerte.
Y así ha sido siempre.

Siempre no es eterno
ni siquiera es nunca,
ni nuca de cama,
que alienta la culpa.

Poder de un poema
es quema de siento
todo lo que pienso
al pudor maldigo.

Una hoja en blanco,
en blanca fijada
la musa callada
fija la mirada,
hada de los ojos.
De alojar cariño.

Un niño de bosque
un lobo en la cuna
y en la luna abuela
con aguja pincha.

Cuenta que me encanta
mi canto es el tuyo
es la voz de arrullo
de una lengua santa.

Planta pantomimas.

Palomitas de sangre
y algodón de carne.

Pase y vea como le arrancan los ojos,
ojo y pase, aunque no lo crea,
dos maneras de mirar el horror, solo dos monedas.

El pequeño circo de tus grandes horrores.
Participa en el espectáculo más intromisivo del mundo.
Sufre sus calvarios.

Y firma al momento
en el testamento
que dona su carne
para ser partida, en dos mil pedazos.

Dilata lo eterno. El infierno habla.
La tabla y el templo de oración de dios.
Adiós es un tiempo que al verbo es la culpa.
Y la voz disculpa si al fuego no es llama,
es cama o ceniza.

Es brizna o tiniebla, es hebra o aguja que émbolo de éter catéter de lunas. Algunas son mengua o dirás lagunas.

En semi corchea, le afea la muerte. Sonaba a cantina con Tina cantando. Caspa de la estrella que caiga del celo.

Vibra por espanto, que ruega en lo libre que el amor calibra y producen las manos, las santas caricias que al amor recrea así como la alteza del cariño, la razón del niño es un castillo que no aprenda a encerrarse en el dolor, como aquellos pasillos por hacer...

De aquello que se fue para hacerse eterno, de nuevo por infierno que a su vez, solo tiene la tez de su pellejo, de lo que fue reflejo y relación, como desposesión de sentimientos, como aquel viento eterno no lo fue. Usted lo sabe, la clave no importa

Lo que el tiento no intentó. Aspas para alientos, arpas y armonías, solfa endemoniada. Un ente que tienta e intenta y apronta. De mente, no hay gracias, gracias por que fue. De tele la borra que atora de imagen. Seis horas de loros, y al coro cotorras.

Siete horas y media de cocción de olla. Desuella y desoiga, la historia, el lamento, el cuento infinito, un grito, un eco, un hueco al vacío. Todo un agujero blanco y sepia. Sabia funeraria. Risas por quererse deshacer la rabia. Labia de cristal que besa o raya.

O calla de un tajo, su collar de sangre. Estela preciosa o es prosa a lo bestia, a la voz es rosa de una cosa muerta. Yerma por dejado, castos desafíos. De aprecio y de manos, de nuevo las tuyas.




 

Al ruido de espejismos en los ojos, escoja aquella voz en la canción, que ponga el corazón a la palabra, y abra la razón del sentimiento de triste asentimiento de sentirlo y volver a decirlo para oír, la quieta sinfonía de la nada.




sábado, 15 de marzo de 2025

Doce plegarias

 

Hacer a sentir y asentir sintiendo que todo es movimiento del placer pudiera parecer indecoroso de todo aquel acoso que en lo oscuro se vale de su negra situación y como la emoción no le consuela le duela en el placer enormemente. Me siento como asiento sentadilla. Silba

Libra y canta como espanta silla, siente un escenario, y una voz convexa besará sus libros en sus aventuras las futuras hojas, joyas de la vista, escoja leer al placer de todo, toldos de canción en un diapasón apasionado. Grumo y gramo, magma y humo, gremio y fuego Trono de juego

Draga de dragones de dagas dragadas. Gargarismo evanescente, flamas comensales. Elíptico y tríptico de multiplicar la magia. Elegía elegíaca, acá la alegría mira cómo llora. Droga dobladora

Bolas de dragón, corazón de huevo. Yema magra, magia yerma, crema amarga. Capas de cebollas, lloras y cortas. Cepas raras, cepos caros para flecos. Celebrar locura, la cura del mal. Postal de la luna y el portal de plata.

Gramo y grumo, humo y magma, fuego y gremio. Juego sin trono, en la silla el rey ve nacer pasiones. Posición de reina peinar al peón, la canción helada. Pelo congelado, la voz de cristal. Por tal de la luna abierta al portal, postal referencia de su aportación. Ojo cerradura.

Un ser regresivo que vive su día sin morir de sueño, de noche y recibo que sentir dos veces y al día parece que la noche es sueño.


Su estorbo de tela, de la piel del viento, como se hace tiento, y luego caricia. Su salva amistosa, de seda y organza, de lanzas de afectos, de tesón y temple, de aplique en caricias, de sueño y delicia, y salva de manos, de dos avaricias.

Y prefieren golpear a las caricias las santas avaricias placenteras. Certero que te quiero como ser que te puedo querer porque te quiero, al frío desespero de sentir alegre de vivir en un supuesto, al puesto de su verso como ser al ver desvanecerse las palabras.

Empero por el ruego solución que ve que la emoción no le equidista que tiene mala vista para leer que puede sostenerse en lo que piensa que le dé rienda suelta y se desboque que al poco que equivoque lo comprenda. Retoca al tocador de su tocado ¿Qué lado de la cara no es careta?

La luna de aspersor distorsionaba que daga cantarina no es la bruma que sabe de la magia del melisma que aúlla como en cuna segadora.

Como un observatorio que refleja y deja como espejo de su ser, que solo es el servicio de una cara.

Como un observatorio que refleja y deja como espejo de su ser, que solo es el servicio de una cara.

Y sé que me morí cuando vivía, que ya no me quería como era.




To make feel and nod while feeling,  
that all is movement of pleasure,  
might seem indecorous,  
from all that harassment, which in the dark  
takes advantage of its black situation,  
and as emotion does not console it,  
it hurts in pleasure immensely.  
I feel like a seat, a squat.  
Silba.
Free and sing like it scares the chair,  
Feel a stage, and a convex voice,  
Will kiss his books in their adventures,  
The future pages, jewels of the sight,  
Choose to read for the pleasure of all,  
Canopies of song in a passionate tuning fork.  
Clot and gram, magma and smoke, guild and fire,  
Throne of play.  

Dredge of dragons with dredged daggers,  
Evanescent gargling, commensal flames,  
Elliptical and triptych to multiply the magic,  
Elegiac elegy, here the joy watches how it cries,  
Bending drug.  

Dragon balls, heart of egg,  
Lean yolk, barren magic, bitter cream,  
Layers of onions, you cry and cut,  
Rare strains, costly traps for fringes,  
Celebrate madness, the cure for evil,  
Postcard of the moon and the silver portal.  

Gram and clot, smoke and magma, fire and guild,  
Game without a throne, in the chair the king sees passions born,  
Queen’s stance combs the pawn, the frozen song,  
Hair iced over, the voice of crystal,  
For the sake of the moon open to the portal,  
Postcard reference of its contribution,  
Eye keyhole.  

A regressive being,  
Who lives his day,  
Without dying of sleep,  
By night and receipt,  
To feel twice,  
And by day it seems,  
That the night is sleep.  

His hindrance of fabric,  
From the skin of the wind,  
How it becomes a touch,  
And then a caress,  
His friendly salvo,  
Of silk and organza,  
Of spears of affection,  
Of grit and temper,  
Of applied caresses,  
Of dream and delight,  
And salvo of hands,  
Of two greeds.  

And they prefer to strike over caresses,  
The holy pleasurable greeds,  
Certain that I love you as a being,  
That I can love you because I love you,  
To the cold despair of feeling,  
Joyful to live in a supposition,  
To the place of his verse as a being,  
To see the words fade away.  

Yet through the plea, a solution,  
That sees that emotion doesn’t balance him,  
That he has poor sight to read,  
That he can sustain himself in what he thinks,  
That it gives him free rein and he bolts,  
That the little he errs, it understands him.  
Retouches the dresser of her headdress,  
Which side of the face isn’t a mask?  

The sprinkler moon distorted,  
That singing dagger isn’t the mist,  
That knows the magic of melisma,  
That howls like in a reaping cradle.  

Like an observatory that reflects,  
And leaves as a mirror of his being,  
That is only the service of one face.  

Like an observatory that reflects,  
And leaves as a mirror of his being,  
That is only the service of one face.  

And I know I died while I lived,  
That I no longer loved myself as I was.

miércoles, 12 de marzo de 2025

 

Entrar en el verso
como fuerte escucha
sabio de la lengua
en sus labios lucha.
Escucha la voz
que a la vez te llama
porque en cuanto diga
llegará a tu alma.
Yo no sé de encanto
que sé cuanto quiero
que el amor primero
dio voz a tu canto.

Me encanta y encanto.
Tramas de la lucha,
la ducha en el llanto,
el viento que lleva
el peso del cuanto.
El algodón y la sangre.
No volveré a pasar el alambre.
Establo o es tabla, algo de una res.
Interés de vaca, de saca de rumia.
Como un matadero, para hacer fortuna.
La verdadera piel.

Que alfombra la carne
es vena y es cieno
de pena venosa,
esposa y adicta
del dictar sus cosas,
la prosa del verso
directo a la lira
delira en persona,
la coma en la boca
que retoca un beso
que las lenguas trotan
semi desbocadas.

Las lilas de mi tía Petuli Pan, para un día.
Alquimia y cariño de contar un cuento.
Érase una vez, que a su vez se fuera,
cuando desespera su temperamento.
Un jardín de muñecos en su floración plastificada.
Las tilas de Atila y café, usted cual prefiere.
Las aguas de flores.

La tetería de mi tía Anizeta, con zeta.
El seno en la sueña que empeña un pezón.
Lametón del mundo, fundo chupetón.
La tentación de los temores.
Flores para el entierro, de primera mata.

Caza y presa, expresa el horror del divertimento, matar a reírse para irse a mear y secar las penas. Pisar azucenas por tener derecho. Lecho de asesinos, jueguitos de tronos, tronitos. Quitar al dragón la llama en la noche cuando el cielo es cama, escama de hiel.
Hostel II

El hotel de las habitaciones del pánico. La 312, la siguiente a esa, de bañera y sangre y espejos de sesos de beso y pistola. Y un niño y el ascensor de la sangre, venas paralelas, gemelas sigilosas vigilan silenciosas los pasillos. Croma y un camión de sangre.
Para hacer dos tomas.

Cover the rainbow

 


Y en el otro lado del arcoíris, la naturaleza de las cosas terribles. Arráncame los ojos, no quiero verlo. Cuenta con ello pequeño.

Érase no sé, una frase hecha, la digna sospecha, de será de cuento, de aquello cruento que es sentir contado, con lo destrozado por pura sospecha. Y el coco y la luna de noche y acoso, el terror famoso de forma nocturna. Versos para el amor con dolor lo toman.

Su turno en pastillas, sillas de Saturno.

La autopista del establo, el sitio conocido de las bestias. Fiesta de elementos de asentar en sangre de carne y de risa de prisa que come.

Ático en la luna, lunático y solo se bebe la tierra. Ártico tercero le dijo te quiero búscame mi amor. Y al segundo polo solo seco y frío me sentí de amante semi congelado. Practica la rima la sima le implica. Radical no magia.

Radial y colecta le afecta e ingrata que el mundo es la lata y el resto tomate. Sopas enmarcadas, arcadas del parco. Pagar por deleite, para freír diamantes rellenos de perlas y darlas al puerco. Jamón de cristal degustar en plata. Cata de lo jondo.

Percusión de capas. Aspas comensales. Sales o nitratos. Ni trato el delito. Ni incito al asalto. Basalto al futuro. De lo puro y negro. Carmesí mesado. Mechas fluorescentes. Sentido de anhelo. Del pelo pelado.

Como santo enseña como prenda en voz que el canto al dolor al sentir se adueña. Antes que un suspiro que al respiro falto de lo que ha dormido para no despertarlo.

Y acunar, arrullo, al quieto murmullo, de quererlo tanto, al sonar encanto de pronto llorar y empapar al niño, con cuanto cariño se puede matar.

Cover the rainbow la canción maldita, arráncame las orejas, no quiero escucharla de charla asentida te arranca la lengua. Cuajo de un desgarro, de un desgaire a tiempo. Aria temeraria, rabia contenida en fa familiar. En fado de amores del dolor contado. El faro y el foco.



 

Se abrió en la vereda, una cueva, un gusto, de aquel pacto oscuro que en caricias lluevan. Con el tacto puro de la piel de impactos al tenor oscuro le juró su canto, alientos o besos o pesos cegados de hacer a las manos y emanar del pecho, vernos enredados.

No habrá una crisálida que se abra a la mañana sobre las tinieblas, tiemblas no lo creo, nos veo enredados. Un juego de dados que hacían los dedos. El primer impacto que aturdió la vista. Lo que ama la oruga, que madruga el alma. Cartas para un sueño, repartas tú. #VersoValhalla


 

Evasión o retórica, la sima en su cara que a raja tabla te yaga y degüella. Centellas de cripta vistas tenebrosas cosas que no miras porque no te asuntan. Cumbres descumbradas. Pleito de amor y lujuria, aria funeraria. Me implica y a ti que te pica, una comezón.

Floración de eccemas del amor que infecta, que afecta a la vida por placer al tiempo. Todo su poder, suponer virtual, contacto sexual alegando virus, le violó sus datos. Virgen de pantalla.

Al astro la voz de el temblor del fuego ruego en las estrellas, a la luz de aquellas que alumbran el sueño, para ensombrecerlo. Ascuas y uvas, vino en pascuas, al beber las lunas. Solfeo afeado, solo voz distante que aguante lo eterno. Radiosa y futura.

En sayos mayores, ensayos desnudos, dos nudos después de yacer conjuntos. Pleitesía en copla, su soplar dorado de escanciar sus besos, verbos salivados, en jugos morales. Casto diga que hastía el placer. Su canción de acople.

Visiones godas de evasión juiciosa. Prosa floreciente al diente del verso que perverso muerde y al placer engaña. Entraña un apaño de engaño y consumo. Del placer que diera por casualidad, cualidad humana. Manantial de sombras, alfombras de huesos.

La profanación placentera de entidad de mito, de rito pagano, arcano aconsejo que espejo la muerte. Suerte de calvarios de contar miserias. La especulación arbitraria de un soledad angulosa. Pasa y pasa, como casa ajena, la pena sonaba. Llaman a la muerte la suerte de un cielo.

Recreo el fantasma. Perdone, no creo. Recrear al ente. Demente en tensión, de atención cedida y la larga vida de morir las cosa. La cosa y el asco, la cuela, el atasco. Nombrar sin poner y llamarlo tiempo.

viernes, 7 de marzo de 2025

 

Sobre el cielo barre,
va arrear la luna
su capa de espuma,
de intenso aquelarre.
En la cueva vieja
las palabras nuevas
escriben en piedras
son normas o runas.
Al que lo celebra,
a la hebra pura,
a lo que se cura

contando conjuros.




Recito a diario
la versificación
de la osadía
la dulce melodía
de los labios
conductos e idearios
y reductos, del flujo
o del influjo de sentir,
que no puede escribir
sin que lo narre, que todo
lo celebra en aquelarres.

En este aquelarre
que el amarre es libre,
que el amor es libro,
es ritmo o es baile,
es fiesta o retén,
es feria o es gala,
y lo que regala
es regla de tres,
de interés de para,
parador de magia.
Mora de la cueva
en la luna nueva
la lluvia nocturna
los pecados limpia.


La toma de piel
escrita en caricias
la santa avaricia
de colma de yemas,
de merma fluida
del placer que entraña
de vierta de saña
por encantamiento.
Flujos para el guiso
piso de pisadas,
hadas para postre
en contadas moras.
Cuenta un aquelarre,
barre para casa.
#VersoValhalla

 La mira en sus ojos para abrir los mundos